Como pueden saber, esta semana la tan debatida reforma de la ley de inmigración no fue aprobada por el Senado de Estados Unidos. Como lo afirma el excelente artículo de Knowledge@Wharton:
De un lado estaban los pragmáticos, apoyados por el gobierno de Bush, que sostienen que el país necesita aceptar que es muy probable que los estimados 12 millones de residentes ilegales se queden en el país, y que debería ofrecérceles un camino hacia la ciudadanía. Del otro lado estaban los idealistas, que dicen que aquellos que quebrantan la ley no deberían ser gratificados, y que hacer eso sólo alentaría más la inmigración ilegal.
Aquí hay otro extracto muy interesante de Bernard Anderson, profesor de práctica de gerenciamiento en Wharton:
En última instancia, los inmigrantes ilegales contribuyen mucho más a la economía estadounidense de lo que se llevan. “Sus empleadores pagan impuestos de Seguro Social por todos ellos," a pesar de que ellos no reciben los beneficios, señala. “Cuando compran bienes y servicios, están pagando impuestos sobre las ventas. Algunos de ellos han comprado casas y pagan impuestos de la propiedad. Y no son personas que vienen a vivir de la beneficencia. Vienen para trabajar."
Tags: inmigración, inmigración ilegal
Powered by Qumana
Escrito por almcclymont 
Escrito por almcclymont 
Escrito por almcclymont 









